Los sustantivos agua, hacha, alma, hambre, área, aula, águila, arma, acta son femeninos pero, al comenzar con una letra a tónica o acentuada, llevan delante ‒en singular‒ el, un o algún para evitar la cacofonía que se produciría por la secuencia de dos a seguidas.

El agua
Un hacha
Algún aula

Sin embargo, esto no se cumple con los adjetivos que las preceden o suceden, como en los siguientes casos:

Tengo poca/mucha hambre.
Era la misma arma.
Esta aula está ocupada.
El acta no está firmada.

En esta estrofa de la canción de José Luis Perales Quiero ser agua fresca, vemos los dos casos: palabras que empiezan con a tónica y con a átona o no acentuada (como arena).

Quiero ser agua fresca, paloma en vuelo
Quiero ser lo que esperas de mi
Y escuchar tu sonrisa que alegra el alma
Compañero de viaje hasta el fin
Caminar por la arena con los pies descalzos
Contemplando una puesta de sol
Y perderme a tu lado contando estrellas
Deshojando una noche de amor

En cuanto al plural, como ya no se produce el efecto cacofónico, se usa el artículo femenino definido (las) o el indefinido (unas).
Por ejemplo:

Las águilas vuelan alto.
Encontraron unas armas oxidadas.