Hoy, 30 de septiembre celebramos el Día Internacional del Traductor en honor a San Jerónimo, autor de la primera traducción de la Biblia al latín.

En este día, queremos saludar a todos quienes se dedican a esta profesión y aprovechar la ocasión para recomendarles una nota publicada  en la revista Ñ (Diario Clarín) el 21 de septiembre, en la que se homenajea a los traductores emblemáticos de la Argentina. El artículo propone un recorrido histórico a través de las obras traducidas más importantes, realiza un análisis de la situación actual de la traducción literaria y presenta algunos datos para quienes quieren estudiar esta interesante carrera.

Aquí,  el comienzo de la nota:

Un país de traductores

Desde sus orígenes, nuestro país apostó fuerte a la traducción, volviendo propio el pensamiento del mundo. Esta producción destaca una tradición poco o mal conocida.

POR JORGE FONDEBRIDER

Podría decirse que las traducciones son uno de los pilares sobre los que se fundó la Argentina, y también que, incluso hoy, éstas siguen siendo una importante base de sustentación para nuestra manera de procesar las complejidades del mundo haciéndolas nuestras. Y hay sobradas evidencias de ello.

En 1794, Manuel Belgrano tradujo las Máximas generales del gobierno económico de un reyno agricultor, de François Quesnay, un texto de naturaleza económica, publicado primero en España y luego en Buenos Aires. Luego, en 1810, se publicó localmente El contrato social , de Jean-Jacques Rousseau, traducido –y expurgado– por Mariano Moreno, también traductor de Constantin de Volney y del marqués de Condorcet. Desde entonces, y hasta llegar a Un país mental, 100 poemas chinos contemporáneos , la muy reciente antología de poetas actuales, seleccionada y traducida por Miguel Angel Petrecca, la Argentina siempre ha traducido, discutido y asimilado el pensamiento y el arte de las más diversas latitudes, convirtiéndolo, adaptación mediante, en propio y, por lo tanto, confiriéndole nuevas especificidades. Así también lo vio el investigador y traductor Sergio Waisman, profesor de la George Washington University durante una visita al Club de Traductores Literarios de Buenos Aires (CTLBA): “La traducción importó el pensamiento y la literatura europeos a través de un proceso de adaptación y apropiación, y, recontextualización mediante, los acriolló”.

Para seguir leyendo:

http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/pais-traductores_0_778722131.html